¿Como tomar poder de Dios?
Marianne Lizana
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Las
personas hemos hecho muchas promesas espirituales, porque todos en algún
momento tenemos un gran interés de conectarnos con Dios ¿Y qué es lo que
andamos buscando?: Felicidad, alegría, y muchas cosas que solo el Alma
Suprema puede dar. Para ello lo único que hay que hacer es volver a
conectarse con Él.
Cuando estamos deprimidos, o de mal humor o negativos, lo que pasa es
que por alguna razón estamos distantes de la realidad espiritual, la cual
es una realidad pura, limpia.
Un estado totalmente espiritual sería como el estado de Dios, donde
no hay ningún rastro de ira, de apego, de arrogancia, es absolutamente
puro. Esto se tiene que entender si se quiere tener una buena conexión con
Dios, porque sino nos va a pasar como cuando se intentan comunicar por teléfono
con alguien pero no se saben los números, entonces marcan pero nunca se
conectan. Igualmente lo que nos ha pasado es que no nos sabemos los números
para lograr la conexión con Dios, y con toda la razón mucha gente ha
perdido la fe y creencia en Dios, porque se ha tratado de conectar con Él
pero hemos estado marcando números equivocados.
Uno no puede conectarse con Dios si sigue manteniendo mentalmente
muchas cosas mundanas, porque es como cuando se quiere escuchar música pero
no la sintoniza bien, se escucha mucha interferencia. La relación con Dios
es igual, hay ocasiones en que uno esta conectado con Él y siente mucha paz
y se siente muy lleno, pero hay otras veces en las que siente como que no y
de repente se está pensando en cualquier cosa y ya no tiene la misma
fuerza.
Tomar poder espiritual implica que uno se tendría que poner en un
nivel interior muy claro, muy limpio, para poderlo recibir. Cuando se tiene
un invitado muy importante en la casa, ¿qué es lo que usualmente se hace?
Se atiende muy bien, limpian la casa, sacan la mejor vajilla y todo lo mejor
para que esa persona este bien recibida. Ahora imagínense que ustedes van a
invitar al Alma más pura que existe y lo van a invitar al corazón de
ustedes. Estamos hablando de Dios quien es mucho más importante que un
Presidente, por lo que primero tenemos que irlo a buscar, al igual que
cuando ustedes van a buscar al aeropuerto a alguien que viene de lejos. Dios
viene de un lugar muy lejos, del Mundo de las Almas también llamado Cielo o
Nirvana, para estar con nosotros, entonces tenemos que estar en ese nivel
espiritual de pureza para estar en su compañía.
Nosotros tenemos el derecho de estar con Dios, y los derechos uno los
tiene que tomar. Nosotros hemos tomado muchos derechos como algo propio pero
cuando se trata de Dios hay derechos que no tomamos, los tenemos escondidos,
nos comportamos como mendigos: “si Dios quiere me da algo y sino no...”
¿Quién tiene más derecho a todo sino son los mismos hijos de Dios? ¿Quién
más que los propios hijos tienen derecho a todo lo que Dios tiene? Y ¿quiénes
son los hijos de Dios? TODOS. Entonces no es que sólo fulanito o fulanita
tienen derecho.
Cuando uno tiene un hijo uno quiere darle todo lo mejor: el mejor
estudio, la mejor alimentación, los mejores amigos, etc., Ahora imagínense
qué es lo que no va a querer para sus hijos el Padre más elevado de todos,
qué es lo que espera que nosotros tomemos de El. El esperaría que tomemos
todo, que seamos felices, que estemos en paz. Es un derecho tomar paz de
Dios, es un derecho tomar sabiduría de Dios, lo que pasa es que nosotros no
ejercemos nuestro derecho, estamos muy ocupados con pedirle y muy poco
ocupados en tomar.
Dios tiene mucho para darnos, cuando internamente hay silencio, uno
toma lo que Dios le esta dando y que precisamente es lo que uno necesita,
que no necesariamente es lo que uno esta pidiendo. Pero cuando mentalmente
uno tiene muchos deseos limitados uno no puede tomar, y sigue pidiendo
muchas cosas físicas, materiales: “quiero ganarme la lotería, una buena
esposa, o buenos hijos, o el último carro del año”. Él nos está
ofreciendo cosas eternas y nosotros queremos cosas que nos duran un segundo,
por lo tanto es importante diferenciar lo que da Dios y lo que no da.
Hemos “humanizado” a Dios, lo hemos puesto igual como si fuera
cualquiera de nosotros y eso significa que Él tendría los mismos límites,
sin embargo Dios es mucho más elevado que nosotros, Él es un alma que no
tiene cuerpo, no esta limitado a nada físico. Dios tiene un nivel de paz
constante, de dicha, de amor puro.
El padre espiritual nos conoce por siempre, sabe nuestro valor, pero
quien muchas veces no lo conoce es uno mismo. Se ha tenido la idea, muy
humana, que Dios es muy condicional en lo que da y se piensa: “si uno se
porta bien Él me querrá, si por el contrario uno se porta mal Él no lo
querría a uno y lo mandaría al infierno” Eso es una proyección humana
de un amor completamente condicional, porque así somos nosotros: “yo lo
ayudo si usted me hace caso sino..”. El amor espiritual real no tiene
condiciones, Dios es la única alma que se puede llamar altruista, es decir,
que da sin expectativas.
Él tiene las cosas más valiosas del mundo y nosotros le pedimos
cosas que no valen nada y no tomamos el poder enorme que Él tiene ¿Por qué
es eso? Porque estamos muy identificados a lo material y así sólo nos
fijamos en el progreso físico, el cual es distinto al progreso espiritual.
Este no se ve con los ojos físicos, uno lo va sintiendo, uno va transformándose
y llega a ser mucho más estable al ir comprendiendo el alma.
¿Cuál es el canal para comunicarnos con Dios?: El pensamiento. A
través de este canal se puede enviar cualquier mensaje que uno quiera, pero
para poder conectarse con el pensamiento de Dios tendría que hablar el
mismo idioma mental. Dios es totalmente pacífico, amoroso, no tiene la más
mínima idea de lo que es ira, celos, egoísmo, por lo que uno tiene que
empezar a ser muy positivo para acercarse a Él.
La comunicación con Dios no es solamente pedir, sino que debe de ser
más cercana y afectuosa, Él es un ser sensible y tiene una personalidad
que es amorosa, de buen humor, siempre positivo así que no se
preocupen.
Uno podría relacionarse con Dios no solamente cuando necesita o se
siente deprimida, sino en todas las relaciones posibles, como papá, como
mamá, como amigo. Alguien que tiene poder espiritual no estaría separado
de Dios, sino que lo haría a El su compañía constante.
Nosotros hemos aprendido la mala costumbre de vernos como una hormiga
y a Dios como un gigante, y sentir que uno no es digno de recibir de Dios.
Incluso, siempre que se habla de una buena persona la gente habla de la
Madre Teresa, etc. pero nadie dice “yo”, como que uno a sí mismo nunca
se considera bueno, tenemos una visión tan limitada del propio ser.
Cuando la gente empieza a asumir ese derecho cambia mucho, incluso
gente que ha estado muy afectada por el alcoholismo y que teniendo una
conexión espiritual con Dios siente la fuerza para salir. El primer obstáculo
que hay que sobrepasar es poder reconocerse a así mismo como un hijo de
Dios.
En algunas ocasiones uno comete errores y se siente tan mal que ni
siquiera se da permiso de sentir nada bueno de Dios, y piensa que pronto le
caerá alguna peste por la culpa que se experimenta. Cuando en realidad Dios
tiene una virtud muy linda que se llama misericordia, por lo tanto no hay
que tener esta idea tan negativa que no nos deja acercarnos ni un centímetro
a Dios.
Existe una gran diferencia entre el poder espiritual y el poder
material. Cuando hablamos de tomar poder de dios no nos referimos al poder
de matar a todos, por el contrario, el poder espiritual implica la capacidad
de permanecer positivo, lleno, feliz, satisfecho, siendo un auto
soberano.
El poder que más tiempo dura es el espiritual, por lo que no importa
si uno no tiene nada físicamente no por eso es un alma débil. Porque un
alma que no tiene nada físicamente pero que está muy bien interiormente y
es una persona que esta en ese estado espiritual, tiene todo. Al igual lo
podemos tener todo materialmente y ser muy débiles internamente.
Cuando uno tiene esa fuerza la transmite y los que andan mal andarían
detrás de uno, porque sienten si uno internamente tiene esa paz real.
Pero si uno no tiene esa fuerza y no ha salido del pantano, no puede
ayudar a los demás a salir de él, y se hunde más con ellos.
Si uno quiere conectarse con Dios se debe pensar nada más que en Él
y traer eso a la realidad interior, y eso es meditar.
¿Que hacer cuando
uno tiene una negatividad muy fuerte en ese momento y eso le impide
comunicarse con Dios?
Cuando
uno está negativo es como que está intoxicado con alguna cosa que le está
causando dolor.
Lo
primero que hay que hacer es darse cuenta y después se requiere la medicina
de la paz. Necesitamos paz, silencio, tener un ayuno de pensamientos
negativos. La negatividad entra por la puerta de la mente, y cuando entra no
se sale fácilmente.
Vamos por pasos, el primero es pedir cosas materiales, luego uno
trasciende y pide cosas espirituales, y en el tercer paso uno empieza a
experimentar y ya no necesita pedir.
Todos los días vamos a tener situaciones en las familias, con los
hijos, en el trabajo, entre los amigos, no se trata de dejar de vivir con
los demás para conectarse con Dios, se trata de empezar a hacerlo todo de
forma pacífica, estar relacionado con Dios y no separarse de Él ni un
segundo.
Es
importante empezar el día con meditación y tomar algunos minutos durante
el día. Tenemos un mundo a nuestro alrededor que está muy convulso por eso
es necesario que uno aprenda esa fuerza espiritual porque eso es lo que uno
va a transmitir a la atmósfera y a los demás. Para eso se necesita mucho
autocontrol, la capacidad de elegir los pensamientos, de no dejarse afectar
por los demás. Las cosas del mundo no tienen por qué ser una carga, hay
que aprender a ser tolerante y llenar la vida de espiritualidad, y los demás
rasgos que uno anda cargando se van transformando naturalmente. Cuando uno
tiene la determinación de ser feliz y se lo propone para su propia vida
casi naturalmente deja de enojarse tanto, porque uno tiene la prioridad
interna de ser feliz.