LIBERTAD
Por
Valeriane Bernard
El antiguo concepto mío, que se asemeja al de nuestra sociedad de los
siglos XX y XXI, era: “hacer lo que quiero cuando quiero, como quiero
y con quien quiero”. Es decir que la libertad giraba alrededor de la
acción, y este “hacer” se centraba en todos los aspectos del “yo
quiero”...
Al
acercarse a la espiritualidad uno empieza a comprender la libertad como
algo que viene desde dentro. Cuando se tiene libertad interior, se es
libre de actuar, porque uno no está sólo movido por pulsiones sino por
decisiones y elecciones bien pensadas y asumidas.
Uno
es libre de pensar, pero, cuánto poder de concentración se tiene,
antes de que la mente, éste caballo salvaje, lo lleve a uno por cuenta
propia, adonde uno no quería ir....Por lo tanto, hay que hacer
investigaciones muy honestas para ver ¿cuánto uno piensa, siente y
experimenta, lo que realmente quiere?
Cuanto
más se está bajo la influencia del sufrimiento o del miedo, menos
libre se es internamente. Uno está sujeto a esta negatividad y por lo
tanto inmediatamente se pierde la libertad de estar bien, de estar en
paz y armonía. La libertad implica entonces claridad a nivel mental,
emocional e intelectual.
La
libertad da conciencia intensa del inmenso poder de creatividad que se
puede usar en todos los ámbitos de la vida.