LA FUERZA
DE
LA VIDA
Marianne Lizana Moreno
Vivimos
en una cultura de muerte, donde lo común es el sufrimiento.
La muerte es un gran límite,
y al pensar siempre en él no se ve ni se experimenta lo ilimitado que
hay detrás. Ésta sólo
viene una vez, en cambio la vida la tenemos todos los días.
Nos acostumbramos a
olvidar al alma, creyendo que somos
únicamente el cuerpo, el cual por supuesto vamos a dejar en algún
momento. Por miedo a que el cuerpo ya no funcione se limita la vida
pensando que uno no puede hacer muchas cosas, o hay miedo de no tener lo
suficiente para satisfacerlo. Nuestra vida gira alrededor del miedo, no
hacemos muchas cosas por temor a que algo nos suceda a nosotros o a
nuestros seres queridos y reproducimos
los miedos inconscientemente e impedimos que otros vivan lo que quieren
vivir.
El alma es ilimitada, el alma no tiene el límite de ser mujer u hombre,
el cuerpo sí lo tiene, el alma es luz, es energía, no tiene edad, es
eterna, tiene toda la información y las cualidades dentro de sí.
Si nos sintiéramos
vivos, tendríamos tanto que hacer con nosotros mismos, tendríamos
tanto para aprender, tantas posibilidades.
Hay que tener coraje,
si tenemos un día o muchos días más, hay que usarlos, porque si
esperamos a ser felices con miedo no vamos a poder hacerlo. Se tiene que
ser valiente, enfrentar las situaciones y atraer felicidad, optimismo.